viernes, 3 de diciembre de 2010

Katsuhiro Otomo

Imaginaos la sensación que hayáis tenido en alguno de esos momentos en los que, habiendo estado consumiendo cualquier tipo de producto durante toda vuestra vida, con diferentes cambios y diferentes variaciones pero lo mismo en definitiva, llega de pronto a vuestros sentidos una bomba sensorial que os hace descubrir de nuevo ese producto haciendo prácticamente imposible concebirlo de otra manera a partir de ese momento. Algo así como “la mujer, o el hombre de tu vida”. Pues esa sensación fue la que yo sentí cuando compré el número 1 de Akira.
Mis cómics preferidos eran europeos o americanos, y lo único japonés que conocía era lo que veía en la tele. Pero en una de esas extrañas e inusuales aperturas de mente que tuve a los catorce años me dio por comprar ese exótico cómic japonés, a ver qué tal.
Y ¡Bam! Era como estar viendo una película. El dinamismo de las imágenes, la fluidez de las viñetas y el texto justo y necesario me hicieron devorar ese número 1 a la velocidad del rayo. Recuerdo que lo compré con un colega con el que compartí el gasto. Lo leímos los dos juntos en su casa tirados en el suelo escuchado a Meat Loaf en la mini-cadena carísima de su hermano mayor (sin que él se enterase, claro), y cuando relajamos el estado de éxtasis sensorial un par de minutos después de haber leído la última página, volamos a Norma Cómics a por los siguientes cuatro números que ya estaban publicados agotando los cuatro duros que teníamos entre los dos. Habíamos olvidado dejar la mini-cadena como estaba al ir a comprarlos y cuando volvimos a casa felices con nuestra compra y deseosos de saborearla, su hermano también había vuelto. Miraba alternativamente su mini-cadena abierta y nuestras caras de gilipollas mientras hacía crujir los nudillos, uno a uno. Qué gran tarde…
Ese fue mi caso. Pero como yo, fueron muchísimos los aficionados al cómic que se rindieron al nuevo estilo que venía del país del sol naciente. Por ese motivo Katsuhiro Otomo se convirtió en cabeza de lanza del boom del Manga en occidente (Akira Toriyama con Dr.Slump o Dragon Ball sería otro, pero esa es otra historia)
 
Otomo nació en 1954 en Hasama, y creció en una sociedad convulsa y en continuo cambio, protestas por aquí, protestas por allá, manifestaciones, exclusión social, lo cual se reflejó tanto en sus dibujos como en sus guiones. Le preocupaban mucho esos cambios y hacia donde se dirigía la sociedad japonesa de aquellos años, y por lo que se refleja en su obra, no se adivinaba un tipo optimista.
 
Su narración es muy cinematográfica. Como decía antes, leer sus cómics es como estar viendo una película. Y una película muy rápida porque se leen muy deprisa. Pero en una segunda lectura, se puede disfrutar cada viñeta con el detenimiento de quien visita un museo. Unos dibujos dinámicos y extremadamente realistas (excepto las caras, que conservan los rasgos manga) en los que el texto se torna en simple apoyo la mayor parte del tiempo porque los dibujos hablan solos.
 En mi opinión, Otomo es quien mejor representa el movimiento en sus dibujos de todo el planeta.  
 
Y lo mismo se puede decir de su habilidad para representar con total credibilidad la cotidianeidad, la belleza de una escena de caos en una multitud donde cada persona está haciendo algo diferente. Un mercado, el patio de una guardería, o un sucio callejón lleno de putas, drogadictos y moteros camorristas. Mención aparte para los diseños futuristas de vehículos y entornos, de una calidad pasmosa debida a sus estudios de arquitectura y diseño industrial. Todo eso unido al talento narrativo hace que Otomo sea uno de los maestros del género. Y mi principal influencia.
Un día de estos escribiré un post con mis influencias, y ya veréis el lugar que ocupa Otomo.
 

martes, 30 de noviembre de 2010

donde está la buena confitura...


http://esehermosoquedarse.blogspot.com/2010/11/underdog.html

Ayer, medio planeta aficionado al fútbol (entre los que me cuento) se preparaba para abstraerse de sus problemas cotidianos y dejarse entretener por ese circo de élite. Pero al término del partido se había llevado un regalo de propina. Una lección. Una moraleja al final de la historia donde se demostró con hechos (cinco, para ser exactos) que la humildad, la reserva y el respeto son preferibles a la arrogancia, la altanería y la intransigencia a la hora de ser como somos. Por desgracia, aún son muchos los que deben darse por aludidos, en todos los aspectos de la vida.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Alaaa... te pareces a...

Parecido razonable... si no eres muy pejigueras.

Bryan Dick


Lionel Messi


Yo, también

Cada vez tengo más claro que en estos momentos en los que por motivos profesionales paso tanto tiempo solo en casa, debo volver sin más demora al cine de acción insustancial y de palomitas de nuevo, porque si no, llegan a mis manos películas como esta y me queman el corazón. Desde que hace unos meses escuché la entrevista de Carles Francino a Pablo Pineda, el prota de “Yo, también” y el análisis de Carlos Boyero (“una película curiosa, que está bien”) en “Hoy por hoy”, me quedé con ganas de verla (si él dice eso, es una imperdible).
Pero debería haberla dejado para dentro de unas semanas, o haber ido al cine a verla debidamente acompañado…
Volveré a las películas “banda sonora” para trabajar, porque es difícil concentrarse cuando una peli no deja que quite los ojos de la pantalla y me inflama así el alma.

“¿Para qué quieres ser una persona normal?”


jueves, 25 de noviembre de 2010

The Muse



Es terrible la fuerza de la inspiración. Terrible porque sin ella, esta canción no existiría. Terrible, porque cuando más se necesita, más extraviada se encuentra, de excursión quién sabe donde. Y crear sin inspiración es como calcar sobre cartón. Como silbar flamenco. Como escribir sin adjetivos. It’s a little bit funny, Huh?

martes, 23 de noviembre de 2010

Daces with wolves

..."Many times I've felt alone,
      but until this afternoon I've never felt completely lonely".
                              John J. Dumbar, Sunkmanitu Tanka Ob Waci
Kevin Costner

domingo, 21 de noviembre de 2010

Hermione Granger

Emma Watson
Tras ver la última, cada vez tengo más claro que la única a quien pronostico hacer carrera es a Emma Watson (Hermione Granger).
Creo que será la Harrison Ford de esta saga.
Amén.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Un tipo serio

Me gusta ver personas que van sonriendo mientras caminan por la calle pensando en sus cosas. Me gustaría saber porqué lo están haciendo. Qué pensamientos acuden a su mente en esos momentos que hacen que brille una sonrisa entre la multitud gris. Hacen que yo también sonría.

martes, 16 de noviembre de 2010

Compromiso, sin

―¿Qué hago con esto?
―¿Disculpa?
―Que qué hago con esto.
―Tú sabrás. ¿No leíste las condiciones?
―Sí, claro. Pero las preferencias de usuario me parecen
  contradictorias.
―No haber firmado.
―En aquel momento no me lo parecían.
  ...
―Ya. Bueno. Pues tíralo.
  ...
―Joder. Es que me da pena tirar todo esto. Si no he usado ni
  la mitad.
―Pues guárdalo. Puede que te sirva más adelante.
―Qué va. Es especial. Tienes razón. Ocupa demasiado espacio.
  Debería tirarlo.
  ...
―Deberías.
  ...
―Ya.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Their presents. Their gifts.

Gracias a un masaje reparador que me regaló mamá, recibido durante un descanso este sábado, y a esta joya de silla que casi me avergüenza haber aceptado como regalo (por lo generoso) durante un cambio de decoración en casa de una amiga, estoy seguro de que las largas horas que están por venir ante esta pantalla van a ser mucho más llevaderas y menos lesivas. Hay ocasiones en que pequeños gestos que parecen insignificantes (“tití, he pedido hora con mi masajista y este sábado, saca un rato y te pasas para que te haga un masaje, que ya te invito yo” o “Vic, me va a sobrar esta silla porque no la usamos, ¿la quieres para ti?”), son mucho más valorados por quien los recibe que por quien los da, y por escrúpulos ante el posible agobio del obsequiante manifestamos un agradecimiento moderado. Me gusta la costumbre que tienen los Hobbits de hacerse regalos continuamente, así porque sí. Pero no me gusta que lo sometan a la frivolidad del costumbrismo y el compromiso, dejando de lado la emoción de dar y recibir. De sorprender y de agradecer.
¡Muchas gracias, mamá!
¡Muchas gracias, Miss. Lucas!

La injusta camisa de fuerza

No importa si subes a la azotea cargada de retales y quien te quiere acompañar se ha de quedar guardando las costuras de sus bolsillos al hacerlo. No importa que no se necesiten cuatro, sino que sus dos acompañen a tus dos. Por si se ofrecen. Por si te pesa. O por si no lo hace.

"¿Qué más causa había de haber,
llegando a verla, que verla?"

El alcalde de Zalamea
Calderón de la Barca

sábado, 13 de noviembre de 2010

Chupa

¿Qué esperabais, mentes sucias?
Vale. Ya tengo traje de noche. O de copas. O de ir “bien arreglao”… como queráis decirlo. Con zapatos negros y todo.
Ahora quiero esta chupa. Esto no es un ejercicio. Es real. Necesito que me ayudéis a encontrar esta cazadora. La quiero, y me la merezco. Así que necesito vuestra ayuda.
Si es posible no tener que desplazarme demasiados kilómetros hasta otra ciudad para comprármela, mejor. Pero no es descartable. Así que, toque de atención a los barceloneses y barcelonesas en especial, pero petición de ayuda a todos/as en general.
No quiero intentos textiles ni imitaciones. Sacos de marroquinería ni bolsas de basura. Ya he visto muchos.
Quiero Una Cazadora Como Esta… y no reparo en gastos. Y por favor, no me remitáis a Moviejackets porque son horribles. Quiero esta.
¿Me haréis este favor? Soy todo ojos y oídos, y cualquier propuesta, aunque luego no cumpla con mis expectativas, será muy bienvenida.

Y habrá premio para el/la que me haga feliz.
Por supuesto.

GRACIAS!!!!!!!!!!

Vík!


lunes, 8 de noviembre de 2010

El símil

Mejor, los símiles... o las metáforas... o las alegorías... un poco de todos y de ninguno para decir algo tan claro como en esta canción.

martes, 2 de noviembre de 2010

Lawless heart



En un momento de descuido acaricié su pelo. Sí. Un instante. Un mechón. Un repizco de su poblada melena que saboreé con la yema de mis dedos sin que se diese cuenta. No hubiese soportado con arresto la vergüenza de ser descubierto. Cómo un ladrón desmañado. Un acto de nostalgia. De anhelo. De impotencia. Me gustaría oír durante horas cómo respira mientras duerme. Cómo canta. Cómo sueña.

Poder

Agatone: ¿Por qué no?
Cupido: Porque yo no quiero.

sábado, 30 de octubre de 2010

Leader of the pack


Haciendo una de esas rondas por Spotify en las que voy yendo de disco en disco, de artista en artista, he oído esta canción que no conocía, pero al escucharla mientras dibujaba se ha activado el (lamentable) hipocampo de mi cerebro lanzándome una señal de alerta: ¡¡Eh, chico, conoces esta canción!!  ...¿De qué?
Hacía muchos años que no la escuchaba, pero cuando lo hice en aquel entonces fue muy repetidamente. Y hoy soy incapaz de localizar los recuerdos en el tiempo y el espacio. ¿Una película, tal vez? ...no. Lo recordaría. Por época tampoco; no corresponde al tiempo de mi infancia pues es quince años más vieja que yo... no sé...
Muy frustrante.
Otra curiosidad es que desde pequeño y antes de haber aprendido inglés, he ido escuchando canciones que se han grabado en mi memoria, y cuando hoy las canto, no las canto correctamente en inglés, sino que las canto tal y como las aprendí en su época. Eso hace que realmente aún no sepa lo que dicen algunas de mis canciones favoritas pese a saber inglés y ser mis favoritas. O que mis amigos se burlen de mí porque parece que simule saber la letra. No lo parece, me la sé, pero de la manera que mis limitaciones de entonces me enseñaron a aprenderla. Sin significado. Sólo música. A algunos se les hace incomprensible. Como muchas otras cosas.

Reflexiones absurdas.
Pero reflexiones al fin y al cabo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Contigo



Joaquin Sabina - Pastillas para no soñar.mp3

Se le veía muy pequeñito.
Si extendía el brazo ante mí, era igual de pequeño que la punta de mi dedo.
Encima no me llevé las gafas, así que por ir guapo no veía bien el bombín.
No veía bien, en general.
Pero no era tan necesario ver como oír, porque sonaba de maravilla.
Mi gran temor era en qué estado se encontraban sus cuerdas vocales, porque en estudio tenía un timbre un poco apagado. Viejo.
Pero no, anoche su voz era la de siempre.
La de los excesos.
La de los conciertos.
Y el sonido de la banda era contundente. Puro rock que vestía con traje de noche los versos de Sabina, acompañado en varias ocasiones por la impresionante guitarra de Joan Eloi, “el guitarrista que siempre se ríe de fondo”.
Muchas veces he intentado imaginar cómo sería acompañar a toda esta pandilla una noche de copas. Tiene que ser una experiencia tan “enriquecedora”
El concierto tuvo un solo problema: todas las localidades eran de asiento. Incluso las de pista.
Iba a ser un concierto, a ratos meloso, a ratos canalla y todos en su sillita como niños buenos en un colegio de pago, en un concierto de Sabina… pues como que no pegaba.
Así que, los culos en las sillas duraron “lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the Rocks” y en cuanto sonaron los acordes de “Pacto entre caballeros” a todos se nos quitaron las tonterías de la extraña e incomprensible intimidación que producen los asientos de las gradas que parecían decir: “¡eh! Que estamos aquí para que estéis sentaditos y quietecitos, que el escenario está muy lejos ¡¡¡venga ya… yo lo que quiero es bailar!!!  "¡¡¡Enróllate y haznos una copla guapa de las tuyas!!!" ...le gritamos.
Últimamente he estado en conciertos o actuaciones en pequeña escala, con buen sonido pero no gran aforo, pero anoche, volver a revivir la sensación de todo un Palau Sant Jordi cantando a todo pulmón esas canciones con las que te identificas, quieras o no, con un sonido tan espectacular que los instrumentos parecían envolverte y despertarte el pecho con tanta fuerza como un carro de paradas fue una experiencia “gallina de piel”.
Sabina presentó a su banda en verso. Una delicia que sonó a chuchería comparado con las letras de su repertorio que, por cierto, estaba repleto de viejas canciones.
Expuso los peligros de ordenar libros a la una de la mañana acompañado por un whisky.
Interpretó en catalán las primeras estrofas de “Contigo” dejándonos a todos con boca de pez…
Todo lo demás que vimos anoche, simplemente sucedió. No podría explicarlo con palabras.
Seguro que él sí podría.
Gracias por tu poesía Joaquín.

domingo, 24 de octubre de 2010

Los caballeros las prefieren rubias... pero se casan con las morenas.


Anita Moos


















Marilyn Monroe

Marilyn Monroe

Audrey Hepburn

Audrey Hepburn


Zooey Deschanel

"No importa que sea rubia o morena,
lo que importa es que sea fatal."

...

domingo, 17 de octubre de 2010

Blindness

El otro día jugué con mi hijo a dibujar con los ojos cerrados.
Las risas después, mirando el resultado de haber dibujado a ciegas, eran para haberlas grabado. Eran esas risas que todos deberíamos llevar grabadas en el móvil para ponérnoslas cuando tenemos un mal día.
Una vez concerté una cita a ciegas, a ciegas.
Es decir, quedé con una mujer en un lugar concreto y esperó con los ojos vendados a que yo apareciese unos segundos después (yo sí podía verla llegar al lugar).
Y confió en mí. Chica aventurera. Bravo por ella. O muy mal por ella, según se mire, pues yo podía ser un psicópata asesino… pero, ¿acaso no puede serlo cualquier desconocido?
Estadísticamente debía fiarse de mí. Intuitivamente, también.
No podía ver nada y sólo podía formarse una imagen de mí a través del oído, el olfato y el tacto. Fuimos a mi casa a cenar y cómo no, la cena transcurrió con muchas risas.
Ella no podía ver nada y tuvo que palparme la cara con sus dedos para “fotografiarme”.
Más risas.
Yo sí podía verla a ella, pero no sus ojos, lo cual es un factor muy importante para mí.
Bueno, el caso es que tras una hora de cena a ciegas llegó el turno de invertir los papeles. Le di la espalda, se quitó la venda y me la puso a mí, de modo que yo no pudiera ver sus ojos aún, ni ella los míos.
En ese momento yo era el ciego.
Y empezó el espectáculo: me desenvolví (creo que nunca he escrito esa palabra hasta hoy) con soltura en un mundo negro. Serví vino en las copas sin derramar ni una gota. Encontraba los objetos sobre la mesa con facilidad y sin tirar nada, e incluso lié un cigarro de los que ella fumaba. Su asombro era total. Pero la desenvoltura no sólo era porque yo estuviese en mi propia casa, que también.
Lo que ni ella, ni mi hijo sabían es que a mí, desde niño y hasta hoy, siempre me ha gustado “jugar” a "ser ciego". Cerrar los ojos durante un rato y moverme en mi entorno usando el resto de los sentidos y mi intuición.
Intuición...
Cuando alguien habla de intuición, muchas personas la relacionan sin darse cuenta con algo esotérico, adivinatorio, y eso es un error. En mi opinión (y corroborado por la RAE), ser intuitivo significa interpretar inconscientemente los signos que nos rodean y llegan a nosotros a través de los sentidos y sacar conclusiones que a menudo ni nosotros mismos podemos razonar o explicar a los demás. Eso es intuición. Conscientemente y con razonamiento sería deducción (también confirmado por la RAE).
Supongo que gracias a mi intuición y a mis juegos, me desenvuelvo fácilmente en la ceguera, lo cual no quita que me deje un dedo del pie en la pata de la cama si me levanto a media noche al baño sin encender la luz. Es más, me dejo un dedo del pie cuando es de día con cualquier objeto que se encuentre a su alcance, ergo, soy igual de torpe a plena luz del día que en la más absoluta oscuridad, ergo, la torpeza es algo intrínseco a mi persona. Pero me encanta ser intuitivo, aunque a veces la intuición me meta en unos líos tremendos y los demás no me entiendan. En realidad creo que eso le pasa a todo el mundo.
Es normal.
Me preguntan el porqué de mis decisiones, o de mis relaciones, o de cómo percibo la realidad y yo no puedo explicarles los motivos. Simplemente lo intuyo, y es cuando trato de dar explicaciones lógicas a mis opiniones, basadas en intuiciones, cuando sueno incoherente.
Pero muchas veces ni me molesto. Simplemente digo: “Intuición. No preguntes”.
Y provoco la inevitable sonrisa escéptica de quien me cuestiona.

Están ciegos.

¿Vosotros estáis ciegos?


EL KANKA "Ciego" (de Albert Pla) en L'Astrolabi Barcelona

sábado, 16 de octubre de 2010

...And You'd Better Use Some SAT Adjectives (copy / paste :)




Hot girl: Hmmm, that's a synecdochical headline.
Hot boyfriend: What does "synecdochical" mean?
Hot girl: Well, synecdoche is a figure of speech where a part of something is used to stand for the whole of it, or where the whole of something is used to stand for a part of it. So, in that newspaper that guy is reading, when they say, "Detroit uses bailout money," they really are talking about the automobile industry, not all of Detroit. They're using all of Detroit to refer to a major part of Detroit's economy. Synecdoche. They use this in newspapers all the time, come to think of it.
Hot boyfriend, smiling but clearly no longer following her: Girl, look at that vocabulary! You're so smart.
Hot girl, flatly: Yes, yes, I'm very smart. Now shut up about that and tell me how pretty I am.

  --6 Train

Overheard by: someone with different priorities


Descubierto en http://www.overheadinnewyork.com

viernes, 15 de octubre de 2010

El sitio de mi recreo

Hoy no tengo hada que contar, real o imaginario.
Únicamente quería compartir una canción.
Ha venido a mi cabeza al susurrar un nombre.

martes, 12 de octubre de 2010

El temporal



Hemos montado un puzzle.

Hemos jugado al ajedrez.

Le he cortado el pelo.

Me ha rascado el cogote.

Hemos visto dos películas.

Hemos dibujado con los ojos cerrados.

Hemos hecho rosquillas.

Y luego unas pizzas.

lunes, 11 de octubre de 2010

Su cena


El suelo era de madera vieja.
Se notaba que era vieja porque los listones tenían las imperfecciones que tiene cualquier piel con el paso de los años. Era una madera pintada muchas veces de negro brillante. Debía de ser así porque los agujeros de los clavos que sujetan el entarimado ya no parecían orificios de mampostería sino pequeños huecos como los que quedan en una cama vacía después de un largo sueño entre sábanas negras.
Guardando la trasera del pequeño escenario, un telón de fondo de un rojo tan vivo que parecía palpitar como sangre sobre un lienzo de terciopelo.
Dos candelabros dorados con velas blancas cansadas de llorar vigilaban como cabezas de medusa la silla solitaria que permanecía en el centro del escenario iluminada por un único foco cenital, que describía con el humo de cigarros sobados un tenue haz fantasmal.
Apenas empezó a sonar “Harlem nocturne” se impuso un silencio sudoroso entre la concurrencia que miraba hechizada cómo una pierna interminable asomaba tras aquella bambalina, roja como el telón de fondo y ribeteada con filigranas doradas. A esa larga pierna de malla negra, calzada con zapatos de aguja rojo Ferrari y lazo negro, la siguió un brazo enfundado hasta casi llegar al hombro por un guante negro sin dedos para que destacasen las uñas púrpura sobre la pálida piel de seda de las manos que agarraban con fuerza la tela bermeja que aún ocultaba el resto del cuerpo. Como si cogiese impulso para salir a escena de un salto.
Pero la tenaza se aflojó, deslizándose hacia abajo acompañando a los suaves y sensuales movimientos con los que la princesa vampira se abrió paso a golpe de cadera hasta la silla de raso.
La sala entera tragó saliva y apuró los vasos mientras luchaba por no parpadear. No quería perder detalle de cómo aquel delicioso cuerpo diseñado para el placer deslizaba por sus hombros una boa de pluma marfil que había reposado sobre el respaldo de la silla hasta que ella entró.
Llevaba el pelo, negro sobre negro, recogido en un moño alto enlazado de cualquier manera con cinta roja y algunos mechones ondulados caían rebeldes sobre el cuello y hombros desnudos. Las pestañas eternas acunaban unos enormes ojos marrones que recorrían las mesas con calma depredadora. Observaban insolentes cada una de las almas que llenaban la sala mientras el cuerpo encorsetado en rojo y negro trazaba serpenteos imposibles, dirigidos por unos senos desnudos, de pezones brunos y redondos.
Llegó su mirada a mi mesa y como un cazador que pacientemente esperaba a ver salir la presa desde su escondrijo, sonrió deleitándose, imaginando cómo y donde iba a desangrar a su víctima de aquella noche.
Desparramó, sin importarle el destrozo, todo el erotismo que cabía en aquel cuerpo perfecto sobre el oscuro suelo del escenario. Todas las personas del patio embozado, hombres y mujeres, con deseo y celo a partes iguales, asistíamos embelesados al despliegue de danza y seducción con el que aquella mujer estaba embriagándonos sin ningún tipo de rubor. Pero su mirada insistía en desnudarme a mí por dentro.
Era como si todo su cuerpo flotase en una nube de etérea sexualidad alrededor de aquella cara en la que unos labios carmesí dibujaban una sonrisa burlonamente erótica mientras me miraba fijamente bajo el largo flequillo azabache.
No se desprendió de ninguna de las pieles de seda y látex que la cubrían durante los aproximadamente dos minutos y medio que duraba su hipnosis burlesque, pero la caída de ojos con la que parecía decirme “hasta dentro de un rato” mientras desaparecía del escenario, me hizo ver claramente que yo iba a ser su cena aquella noche.

domingo, 10 de octubre de 2010

Crónica de una muerte anunciada

  


“…Sobre todo, nunca me pareció legítimo que la vida se sirviera de tantas casualidades prohibidas a la literatura, para que se cumpliera sin tropiezos una muerte tan anunciada.”



“…cuando supo por fin en el último instante que los hermanos Vicario lo estaban esperando para matarlo, su reacción no fue de pánico, como tanto se ha dicho, sino que fue más bien el desconcierto de la inocencia.”

sábado, 9 de octubre de 2010

Despicable me

Después de pasar un buen rato con la excelente animación y música de “Gru, mi villano favorito” (“Despicable me”), salgo del cine con la sensación de que los artistas de Pixar siguen a años luz del resto.
“Toy Story” ha ido dejando el listón muy alto a la competencia en cada una de sus entregas, y la tercera de la saga posiblemente lo haya hecho incluso con las películas que saldrán de la misma Pixar en los próximos años, así que, ya ni hablemos de la competencia.
“Rapunzel” (“Tangled”) tiene muy buena pinta, pero será difícil que supere lo que parece insuperable a corto plazo: El pelotazo de “Toy Story 3”.
“Gru” tiene muchos momentos de carcajada (breve) y de ternura (las tres niñas son para comérselas), pero demasiados lapsos de inactividad (relativa), y los “minions” no sé… son graciosillos, pero no transmiten ni la mitad que cualquier secundario de Pixar como los operarios de “Monstruos s.a.” o los muñecos Marcianos de “Toy Story”.
Había leído en una crítica que la película tenía un enfoque “TimBurtniano” y que Gru, como personaje, se asemejaba muchísimo a Jack en “Pesadilla antes de Navidad”, pero el único parecido que yo les he visto es en la estética del propio Gru (la bufanda rallada y las ojeras son iconos Burton) y de la casa donde vive, porque los leitmotiv de los dos personajes son muy dispares, lo que me hace dudar de la rigurosidad de algunos críticos de cine pues el resto de la película se acerca más a los ambientes y diseños sesenteros de “Los Increíbles”. Tal vez la animación no sea el campo de batalla de estos críticos, pero oye, como los tienen en nómina, pues ala, lo mismo pa un roto que pa un descosío.
Me ha acompañado en la sala una buena amiga cinéfila (una auténtica enciclopedia andante) y mi hijo de diez años, y me quedo con la cara de este durante gran parte de la película. Impasible. No tenía palomitas y aún así no se ha mordido las uñas ni una sola vez. Sólo se ha reído en un par de ocasiones y creo que eso lo dice todo. Con “Kung-Fu Panda” y “Cómo entrenar a tu dragón”, dos películas magníficas (por salir un poco de mi divinizada Pixar) le faltaban dedos en las manos y apenas parpadeaba.









Creo que “Gru, mi villano favorito”, a pesar del magnífico trabajo en animación y elección de banda sonora (me ha encantado el primer tema "Dispicable me" presentándonos al personaje caminando por la ciudad), no está a la altura de los tiempos que corren en animación, aunque debo decir que le ha sabido sacar partido al 3D.
Podría equipararse a "Chiken Little" (paradójicamente de Pixar): Está bien pero no mata.

jueves, 7 de octubre de 2010

Rubato















You will remember when this is blown over,

and everythings all by the way,

when I grow older,

I will be there at your side,

to remind you how I still love you,

I still love you.

I still love you.

martes, 5 de octubre de 2010

Pequeños desastres que acechan al girar la esquina


—No está bien eso que haces.

—¿El qué?

—En fin, en realidad creo que haces lo correcto, pero no me gusta que seas tú quien lo haga. No sé, resulta extraño. No parece propio de ti.

—¿De qué me estás hablando?

—Aplastar así al pobre animal. Me parece cruel.

—Es una mantis y tiene el abdomen espachurrado porque algo o alguien, queriendo o sin querer, la ha aplastado. Yo sólo la he mirado de cerca porque me encantan los ojos de las mantis.

—¡Y la has aplastado con tu botaza!

—He terminado con su sufrimiento.

—No lo sé. Sólo digo que no parece propio de ti.

—¿Propio de mí...?   Vale, ¿qué se supone que debería haber hecho? ¿llevarla al veterinario en una caja de zapatos con agujeritos en la tapa para que pueda respirar... con el abdomen que NO tiene?

—¿Si fuese mi Bitxu habrías hecho lo mismo?

—En las mismas circunstancias, probablemente.

—No puedo creer lo que estoy oyendo. ¿me lo estás diciendo en serio?

—¡Pero si sólo movía una antena y era un reflejo del sistema nervioso!

—Eres un cabrón insensible... ¡es un ser vivo!

—Mujer… vivo, lo que se dice “vivo”…

—Mira, me voy a casa. No me llames luego que me iré pronto a dormir.

—¿¡Qué!? Pero, pero, pero… si íbamos a…

No me encuentro bien. Me has puesto enferma.

—Tu ya vienes enferma de serie.

Adéu.

—Y todo por un bicho muerto. Esta tía está fatal.

domingo, 3 de octubre de 2010

El sesazos

Hoy estaba hablando con una amiga e inesperadamente, y al hilo de algo que ella me explicaba, le he espetado: ¡sesazos!

...Sesazos.

...

Era una palabra que sólo le he escuchado decir a mi abuelo.
A nadie más.
Y resulta que la tengo interiorizada. Inserida, como diría una amiga.
Sesazos...
¿Analizamos?

RAE
Seso (del  lat. sensus, sentido, percepción) s. m.
1. Cerebro, masa encefálica contenida en el cráneo. Se usa también en pl.
2. Cerebro de una vaca u otro animal cuando se destina al consumo. Se usa
    más en pl.
3. Sensatez, juicio.
Loc. Calentarse (o devanarse) uno los sesos fam. Meditar mucho sobre
        una cosa.
        Perder el seso fam. Volverse loco.
        Tener a alguien sorbido el seso o sorberle el seso fam. Tenerle muy
         enamorado o muy obsesionado hasta llegar dominarle.
Sin. Sesera, sesada, cordura, cabeza.

Por otra parte, sesudo significa prudente, sensato, inteligente, listo, concienzudo, cerebral y, en sentido irónico, sabihondo.
Sesazos no viene recogido.

Sin embargo, mi abuelo la empleaba cuando nos poníamos cabezotas con alguna cuestión. La entonaba, además, estirando la "o" de una manera muy divertida, pero con muy mala hostia. Como si al hacerlo, su voz te estubiese advirtiendo que se le teminaba la paciencia. En mi caso, eso me animaba a seguir discutiendo. Me quejo mucho, pero en realidad se conoce que me va la marcha.
Mi abuelo era una fuente de palabras desconocidas que nunca supe apreciar. Cuando era pequeño me decía que yo tenía que ser más raposo. Y como no le preguntaba qué significaba, me sonreia y se daba la razón para sus adentros asintiendo con acabeza. Hoy ha vuelto a mi mente después de ser yo mismo el que pronunciase una de sus joyas sin tan siquiera pensarlo. Le echo de menos.
Él sí que era un sesazos.
Y un jumento.

Obligat



He preparat un esmorzar colossal. Suc de taronja acabat d'exprimir, perfectament colat. La meva tassa negra, souvenir d'Arizona, amb llet ben freda i Nesquik, i tres llesques de pa de pagés. Una amb mantega i melmelada de préssec, una altra amb pernil cuit i una altra amb “omelette” d'espàrrecs, aquestes dues últimes untades amb tomàquet, oli d'oliva i sal. I galetes. Moltes galetes d'aquestes que creen argamassa si les menges soles i deixen estucada la tassa si les dissols en llet. Digestive, es diuen.
Bon appétit!

sábado, 2 de octubre de 2010

Juan Francisco Casas / Challenge BIC

BIC naranja escribe fino, BIC cristal escribe normal… pero si aparte de escribir se os ocurre algo un poco más creativo que hacer con sus bolis (¡silencio, mentes sucias!), no os perdáis el desafío que BIC dispara desde su Web. Pero ya os aviso: si echáis un vistazo veréis que el listón está muuuuuuuuy alto… y como muestra de lo que podríais encontrar si cometéis la osadía de participar, os recomiendo visitar la web del artista jienense Juan Francisco Casas, uno de esos seres a los que la definición de artista se les queda pequeña. No es para que desistais o para desmoralizaros. Es para que babeemos todos.

          ...¿Alguien se anima?

viernes, 1 de octubre de 2010

Adam Hughes


Ilustración para la revista Playboy

El genio

Turno hoy para mi ídolo número uno desde hace años. Mr. Adam Hughes. Lo bueno de tener a este caballero como ídolo, es que su obra sigue evolucionando en cada nueva portada. Sus Pin-up insultantemente sensuales, de curvas perturbadoras y erótica mirada, flotan a centímetros del papel gracias a la gran maestría en los escorzos y dominio del color, así como los juegos de luces y sombras con que los dota este gran tipo de 43 años nacido en Riverside, New Jersey.
En una ocasión y debido a sus espectaculares escorzos y enfoques imposibles, fue objeto de una investigación por parte de expertos fotógrafos que analizaron una serie de ilustraciones del artista para despejar dudas sobre si los escorzos eran dibujados de cabeza o usando lentes especiales con un modelo fotográfico. 
De hecho, el artista nunca ha escondido que ha utilizado modelos femeninas para algunas de sus portadas, sobretodo en la etapa Wonder Woman, pero quedó demostrado que las ilustraciones en entredicho estaban limpias, sin trampa ni cartón. Por supuesto, su limpieza queda más que demostrada tan sólo viéndole dibujar a pelo en las convenciones y ferias a las que acude como autor invitado.  Una vez tuve el honor de conocerle e intercambiar alguna opinión sobre mis ilustraciones, pero la condescendencia del maestro y su excesiva amabilidad, propia de los artistas americanos, intentando aparentar que no tenía prisa cuando en realidad estaba deseando escapar de mí, hizo que no me tomase demasiado en serio sus cumplidos. La conversación fue breve porque se trataba de un asalto por mi parte aprovechando un descuido de su séquito mientras se dirigían al restaurante. Fue una situación bastante cómica, la verdad, pero yo estaba realmente emocionado. Mi buen amigo y artista Daniel Castelló fue más lejos el año siguiente en un encuentro similar, y le regaló una caricatura del autor, que él mismo había realizado en el viaje a Barcelona, saltándose la cola de admiradores que esperaban pacientes durante horas a que el maestro les dedicase un "dibujo rápido”. Sí, horas. Hughes dedica mucho tiempo en elaborar sus ilustraciones, de ahí que no acepte trabajos en series mensuales y se dedique casi exclusivamente a las portadas que, a pesar de sí ser mensuales, gestiona con bastante antelación. 
007
Hace años, al descubrir el trabajo de Hughes me dije que no pararía hasta dibujar mejor que él. Era ya una osadía en si misma, pues por aquel entonces yo empezaba con el Photoshop y mi ratón. Pero lo es más si tenemos en cuenta que él tampoco deja de mejorar año tras año. Es decir, que la meta se antoja inalcanzable. Pero pronto nos veremos las caras, Adam. Bueno, puede que no tan pronto...
Tú, de momento, sigue deleitándonos con maravillas como estas.
Lara Croft
  
Catwoman


Rose & Thorn

                       Para ver más en su página web, Just say AH!