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sábado, 30 de abril de 2011

Los perros de Pavlov



Argumento:
Es el segundo proyecto de cortometraje escrito y dirigido por Kike Maíllo. Tras Las cabras de Freud, el autor sigue desarrollando la problemática del cambio, en este caso sobre la base de un dramático accidente que afecta a cinco personajes de una forma distinta. La película desgrana, poco a poco y a partir de esos cinco puntos de vista, la realidad de lo acontecido.
(copia/pegado de Descomposed)

Ten una aventura

No entro en juicios.
Simplemente me quedé a cuadros el jueves cuando vi esto en el mupi de una parada de autobús, y no pude evitar sacarle una foto e investigar el asunto en la red para compartir mi asombro ante la campaña de publicidad y el contenido de la misma :)
Tengo mi opinión personal, pero ahora me da mucho palo exponerla. Igual, si alguno quiere abrir el debate, me animo y todo, jeje...

jueves, 3 de febrero de 2011

El verdugo en casa


Emma Riverola, escritora.
Te quiero. Te quiero tanto que no puedo vivir sin ti. No salgas. Hoy quédate conmigo. Aquí, los dos juntos. ¿Para qué necesitamos a nadie más? Te adoro. No soportaría perderte... ¿Cortarte el pelo? Ni se te ocurra. Así estás preciosa. Esa amiga tuya no tiene ni idea de lo que a ti te queda bien. De hecho, no la soporto. Siempre quiere sacarte de casa. No es culpa tuya que ella sea una desgraciada y no tenga a nadie que la quiera. Pero tú, sí. Tú me tienes a mí. Nadie te va a querer como yo... ¿Cansada? Porque tú quieres. En el trabajo te toman el pelo. ¿Que si deberías dejarlo? Por supuesto, por esa mierda de sueldo que cobras estás descuidando al niño...
¿Qué es esto? ¿Pero qué has comprado? Esta carne es un asco. Y estas manzanas están picadas. Pero ¿no te das cuenta? En el mercado, cuando te ven entrar, deben pensar que ha llegado la tonta que se queda con el género que nadie quiere... Pero ¿es que no puedes hacer nada bien? Mira estas cortinas, están sucias. Y hay juguetes del niño por todas partes. Esta casa parece una pocilga. Da asco. Y el crío no para de berrear. ¡Hazle callar! No sirves para nada. Ya no puedo estar tranquilo ni en mi propia casa... ¿Salir? ¿Que quieres ir al cine con la zorra de tu amiga? ¿Pero tú te piensas que yo me chupo el dedo? Todas sois iguales. Unas guarras. Has arruinado mi vida... ¿Qué haces? ¿Por qué te cubres la cara? Tienes miedo, ¿eh?


Artículo se Emma Riverola publicado en la sección de opinión de El Periódico de hoy. Me ha gustado tanto cuando lo he leido que he arrancado la hoja en la cafetería y me la he llevado a casa.

martes, 1 de febrero de 2011

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
                     y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
                 viceversa.

  Mario Benedetti


sábado, 4 de diciembre de 2010

El Naif pragmático

No sé si por alineación de los astros o por la búsqueda de una utópica comprensión entre sexos por parte de numeros@s Blogger@s, en los últimos meses he leído muchas cosas sobre el amor. Desde muchos puntos de vista. No es que lo buscase, es que simplemente muchas personas hablan de amor y desamor (más de lo segundo) y yo lo leo.
Todos sabemos lo que es el amor, así que no voy a ponerme a definir ni a analizar la palabra ni su significado metafísico, esotérico, fisiológico o literario. El amor, a parte de todas sus maravillosas excelencias, hace que veamos, oigamos, pensemos y sintamos algunas cosas que realmente no son.
¿Pero es eso cierto? ¿Es realmente estar enamorado el causante de que nuestra percepción esté alterada? ¿No será que lo que sucede en realidad es que nuestr@ amad@ no nos deja ver todo hasta que llega la relajación o la ruptura, o nunca? Yo creo que un poco de todos. Una amiga muy amada me decía que en asuntos de pareja nunca llegas a conocer realmente al otro y en aquel momento no estaba totalmente de acuerdo. Imagino que era por el concepto que tengo de mí mismo. Pero ahora ya no estoy tan seguro y creo que me acerco más a su opinión.
Por otra parte, todos somos humanos y el amor aparece y desaparece a su antojo. Eso es un hecho. En ocasiones desaparece en una de las partes antes de lo que la otra desearía. En otras ocasiones no desaparece en una de las partes cuando la otra parte y la razón dicen que ya debería de haber desaparecido. “Yo ya no estoy enamorad@” o “debo olvidarl@ pero no puedo dejar de pensar en él/ella".
El caso es que estoy seguro de que todos hemos estado en ambas partes de la ecuación de una ruptura. En el “yo no amo pero él/ella sí”, y en el “yo amo pero el/ella no”, independientemente de si la pareja aún está en marcha como si llevan tiempo separados. Y much@s (que no tod@s) encuentran dificultades en recordar lo que se siente o se piensa en el lado contrario cuando llega la ruptura y solo piensan en sus propios sentimientos. Y ahí reside el problema del desamor en general. En que en la mayoría de los casos, la capacidad de empatizar, aunque parezca una contradicción, es tan incompatible con el amor como lo es la racionalidad y la lógica. No hablo del que ama ni del que no, sino de ambos.
Lo que está claro es que cuando los dolores del desamor llegan y/o permanecen, no debemos culpar al otro por ser crudo, o cobarde, o incomprensible, o contradictorio, sino comprender que no todos somos iguales y que, en principio, nadie hace nada con mala intención, sino que lo hace lo mejor que puede para sobrevivir en una situación tan intensa como es el amor o el desamor y deseando el mal menor al otro, y que nosotros en su lugar podríamos actuar igual o de un modo distinto, pero resultaría tan incomprensible para el otro como lo es su actuación para nosotros.
En cualquier caso, este pensamiento no es más que un pequeño pellizco de todo lo que se puede decir sobre el desamor, sus motivos y sus consecuencias. Durante siglos y siglos l@s más sabi@s han intentado comprender las complejidades del amor y el desamor, y diríase que muchos lo han conseguido pues son leídos y escuchados, pero si eso es así, hoy en día, nosotros aún parecemos incapaces de evitar meternos de cabeza en líos tremendos y pasarlo mal a pesar de la lecciones. Posiblemente si siguiese extendiéndome y desgranando situaciones y sentimientos por páginas y páginas, llegaría a contradecirme en más de una ocasión, si no lo he hecho ya. Muy posiblemente. Es lo que tiene ser un naif prágmático.
Posiblemente porque el amor, en muchas ocasiones, es una contradicción.
Bendita cuando el amor va bien.
Maldita cuando el amor no va.


sábado, 27 de noviembre de 2010

Yo, también

Cada vez tengo más claro que en estos momentos en los que por motivos profesionales paso tanto tiempo solo en casa, debo volver sin más demora al cine de acción insustancial y de palomitas de nuevo, porque si no, llegan a mis manos películas como esta y me queman el corazón. Desde que hace unos meses escuché la entrevista de Carles Francino a Pablo Pineda, el prota de “Yo, también” y el análisis de Carlos Boyero (“una película curiosa, que está bien”) en “Hoy por hoy”, me quedé con ganas de verla (si él dice eso, es una imperdible).
Pero debería haberla dejado para dentro de unas semanas, o haber ido al cine a verla debidamente acompañado…
Volveré a las películas “banda sonora” para trabajar, porque es difícil concentrarse cuando una peli no deja que quite los ojos de la pantalla y me inflama así el alma.

“¿Para qué quieres ser una persona normal?”


martes, 16 de noviembre de 2010

Compromiso, sin

―¿Qué hago con esto?
―¿Disculpa?
―Que qué hago con esto.
―Tú sabrás. ¿No leíste las condiciones?
―Sí, claro. Pero las preferencias de usuario me parecen
  contradictorias.
―No haber firmado.
―En aquel momento no me lo parecían.
  ...
―Ya. Bueno. Pues tíralo.
  ...
―Joder. Es que me da pena tirar todo esto. Si no he usado ni
  la mitad.
―Pues guárdalo. Puede que te sirva más adelante.
―Qué va. Es especial. Tienes razón. Ocupa demasiado espacio.
  Debería tirarlo.
  ...
―Deberías.
  ...
―Ya.

martes, 2 de noviembre de 2010