domingo, 14 de noviembre de 2010

Their presents. Their gifts.

Gracias a un masaje reparador que me regaló mamá, recibido durante un descanso este sábado, y a esta joya de silla que casi me avergüenza haber aceptado como regalo (por lo generoso) durante un cambio de decoración en casa de una amiga, estoy seguro de que las largas horas que están por venir ante esta pantalla van a ser mucho más llevaderas y menos lesivas. Hay ocasiones en que pequeños gestos que parecen insignificantes (“tití, he pedido hora con mi masajista y este sábado, saca un rato y te pasas para que te haga un masaje, que ya te invito yo” o “Vic, me va a sobrar esta silla porque no la usamos, ¿la quieres para ti?”), son mucho más valorados por quien los recibe que por quien los da, y por escrúpulos ante el posible agobio del obsequiante manifestamos un agradecimiento moderado. Me gusta la costumbre que tienen los Hobbits de hacerse regalos continuamente, así porque sí. Pero no me gusta que lo sometan a la frivolidad del costumbrismo y el compromiso, dejando de lado la emoción de dar y recibir. De sorprender y de agradecer.
¡Muchas gracias, mamá!
¡Muchas gracias, Miss. Lucas!

La injusta camisa de fuerza

No importa si subes a la azotea cargada de retales y quien te quiere acompañar se ha de quedar guardando las costuras de sus bolsillos al hacerlo. No importa que no se necesiten cuatro, sino que sus dos acompañen a tus dos. Por si se ofrecen. Por si te pesa. O por si no lo hace.

"¿Qué más causa había de haber,
llegando a verla, que verla?"

El alcalde de Zalamea
Calderón de la Barca

sábado, 13 de noviembre de 2010

Chupa

¿Qué esperabais, mentes sucias?
Vale. Ya tengo traje de noche. O de copas. O de ir “bien arreglao”… como queráis decirlo. Con zapatos negros y todo.
Ahora quiero esta chupa. Esto no es un ejercicio. Es real. Necesito que me ayudéis a encontrar esta cazadora. La quiero, y me la merezco. Así que necesito vuestra ayuda.
Si es posible no tener que desplazarme demasiados kilómetros hasta otra ciudad para comprármela, mejor. Pero no es descartable. Así que, toque de atención a los barceloneses y barcelonesas en especial, pero petición de ayuda a todos/as en general.
No quiero intentos textiles ni imitaciones. Sacos de marroquinería ni bolsas de basura. Ya he visto muchos.
Quiero Una Cazadora Como Esta… y no reparo en gastos. Y por favor, no me remitáis a Moviejackets porque son horribles. Quiero esta.
¿Me haréis este favor? Soy todo ojos y oídos, y cualquier propuesta, aunque luego no cumpla con mis expectativas, será muy bienvenida.

Y habrá premio para el/la que me haga feliz.
Por supuesto.

GRACIAS!!!!!!!!!!

Vík!


lunes, 8 de noviembre de 2010

El símil

Mejor, los símiles... o las metáforas... o las alegorías... un poco de todos y de ninguno para decir algo tan claro como en esta canción.

martes, 2 de noviembre de 2010

Lawless heart



En un momento de descuido acaricié su pelo. Sí. Un instante. Un mechón. Un repizco de su poblada melena que saboreé con la yema de mis dedos sin que se diese cuenta. No hubiese soportado con arresto la vergüenza de ser descubierto. Cómo un ladrón desmañado. Un acto de nostalgia. De anhelo. De impotencia. Me gustaría oír durante horas cómo respira mientras duerme. Cómo canta. Cómo sueña.

Poder

Agatone: ¿Por qué no?
Cupido: Porque yo no quiero.

sábado, 30 de octubre de 2010

Leader of the pack


Haciendo una de esas rondas por Spotify en las que voy yendo de disco en disco, de artista en artista, he oído esta canción que no conocía, pero al escucharla mientras dibujaba se ha activado el (lamentable) hipocampo de mi cerebro lanzándome una señal de alerta: ¡¡Eh, chico, conoces esta canción!!  ...¿De qué?
Hacía muchos años que no la escuchaba, pero cuando lo hice en aquel entonces fue muy repetidamente. Y hoy soy incapaz de localizar los recuerdos en el tiempo y el espacio. ¿Una película, tal vez? ...no. Lo recordaría. Por época tampoco; no corresponde al tiempo de mi infancia pues es quince años más vieja que yo... no sé...
Muy frustrante.
Otra curiosidad es que desde pequeño y antes de haber aprendido inglés, he ido escuchando canciones que se han grabado en mi memoria, y cuando hoy las canto, no las canto correctamente en inglés, sino que las canto tal y como las aprendí en su época. Eso hace que realmente aún no sepa lo que dicen algunas de mis canciones favoritas pese a saber inglés y ser mis favoritas. O que mis amigos se burlen de mí porque parece que simule saber la letra. No lo parece, me la sé, pero de la manera que mis limitaciones de entonces me enseñaron a aprenderla. Sin significado. Sólo música. A algunos se les hace incomprensible. Como muchas otras cosas.

Reflexiones absurdas.
Pero reflexiones al fin y al cabo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Contigo



Joaquin Sabina - Pastillas para no soñar.mp3

Se le veía muy pequeñito.
Si extendía el brazo ante mí, era igual de pequeño que la punta de mi dedo.
Encima no me llevé las gafas, así que por ir guapo no veía bien el bombín.
No veía bien, en general.
Pero no era tan necesario ver como oír, porque sonaba de maravilla.
Mi gran temor era en qué estado se encontraban sus cuerdas vocales, porque en estudio tenía un timbre un poco apagado. Viejo.
Pero no, anoche su voz era la de siempre.
La de los excesos.
La de los conciertos.
Y el sonido de la banda era contundente. Puro rock que vestía con traje de noche los versos de Sabina, acompañado en varias ocasiones por la impresionante guitarra de Joan Eloi, “el guitarrista que siempre se ríe de fondo”.
Muchas veces he intentado imaginar cómo sería acompañar a toda esta pandilla una noche de copas. Tiene que ser una experiencia tan “enriquecedora”
El concierto tuvo un solo problema: todas las localidades eran de asiento. Incluso las de pista.
Iba a ser un concierto, a ratos meloso, a ratos canalla y todos en su sillita como niños buenos en un colegio de pago, en un concierto de Sabina… pues como que no pegaba.
Así que, los culos en las sillas duraron “lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the Rocks” y en cuanto sonaron los acordes de “Pacto entre caballeros” a todos se nos quitaron las tonterías de la extraña e incomprensible intimidación que producen los asientos de las gradas que parecían decir: “¡eh! Que estamos aquí para que estéis sentaditos y quietecitos, que el escenario está muy lejos ¡¡¡venga ya… yo lo que quiero es bailar!!!  "¡¡¡Enróllate y haznos una copla guapa de las tuyas!!!" ...le gritamos.
Últimamente he estado en conciertos o actuaciones en pequeña escala, con buen sonido pero no gran aforo, pero anoche, volver a revivir la sensación de todo un Palau Sant Jordi cantando a todo pulmón esas canciones con las que te identificas, quieras o no, con un sonido tan espectacular que los instrumentos parecían envolverte y despertarte el pecho con tanta fuerza como un carro de paradas fue una experiencia “gallina de piel”.
Sabina presentó a su banda en verso. Una delicia que sonó a chuchería comparado con las letras de su repertorio que, por cierto, estaba repleto de viejas canciones.
Expuso los peligros de ordenar libros a la una de la mañana acompañado por un whisky.
Interpretó en catalán las primeras estrofas de “Contigo” dejándonos a todos con boca de pez…
Todo lo demás que vimos anoche, simplemente sucedió. No podría explicarlo con palabras.
Seguro que él sí podría.
Gracias por tu poesía Joaquín.

domingo, 24 de octubre de 2010

Los caballeros las prefieren rubias... pero se casan con las morenas.


Anita Moos


















Marilyn Monroe

Marilyn Monroe

Audrey Hepburn

Audrey Hepburn


Zooey Deschanel

"No importa que sea rubia o morena,
lo que importa es que sea fatal."

...

domingo, 17 de octubre de 2010

Blindness

El otro día jugué con mi hijo a dibujar con los ojos cerrados.
Las risas después, mirando el resultado de haber dibujado a ciegas, eran para haberlas grabado. Eran esas risas que todos deberíamos llevar grabadas en el móvil para ponérnoslas cuando tenemos un mal día.
Una vez concerté una cita a ciegas, a ciegas.
Es decir, quedé con una mujer en un lugar concreto y esperó con los ojos vendados a que yo apareciese unos segundos después (yo sí podía verla llegar al lugar).
Y confió en mí. Chica aventurera. Bravo por ella. O muy mal por ella, según se mire, pues yo podía ser un psicópata asesino… pero, ¿acaso no puede serlo cualquier desconocido?
Estadísticamente debía fiarse de mí. Intuitivamente, también.
No podía ver nada y sólo podía formarse una imagen de mí a través del oído, el olfato y el tacto. Fuimos a mi casa a cenar y cómo no, la cena transcurrió con muchas risas.
Ella no podía ver nada y tuvo que palparme la cara con sus dedos para “fotografiarme”.
Más risas.
Yo sí podía verla a ella, pero no sus ojos, lo cual es un factor muy importante para mí.
Bueno, el caso es que tras una hora de cena a ciegas llegó el turno de invertir los papeles. Le di la espalda, se quitó la venda y me la puso a mí, de modo que yo no pudiera ver sus ojos aún, ni ella los míos.
En ese momento yo era el ciego.
Y empezó el espectáculo: me desenvolví (creo que nunca he escrito esa palabra hasta hoy) con soltura en un mundo negro. Serví vino en las copas sin derramar ni una gota. Encontraba los objetos sobre la mesa con facilidad y sin tirar nada, e incluso lié un cigarro de los que ella fumaba. Su asombro era total. Pero la desenvoltura no sólo era porque yo estuviese en mi propia casa, que también.
Lo que ni ella, ni mi hijo sabían es que a mí, desde niño y hasta hoy, siempre me ha gustado “jugar” a "ser ciego". Cerrar los ojos durante un rato y moverme en mi entorno usando el resto de los sentidos y mi intuición.
Intuición...
Cuando alguien habla de intuición, muchas personas la relacionan sin darse cuenta con algo esotérico, adivinatorio, y eso es un error. En mi opinión (y corroborado por la RAE), ser intuitivo significa interpretar inconscientemente los signos que nos rodean y llegan a nosotros a través de los sentidos y sacar conclusiones que a menudo ni nosotros mismos podemos razonar o explicar a los demás. Eso es intuición. Conscientemente y con razonamiento sería deducción (también confirmado por la RAE).
Supongo que gracias a mi intuición y a mis juegos, me desenvuelvo fácilmente en la ceguera, lo cual no quita que me deje un dedo del pie en la pata de la cama si me levanto a media noche al baño sin encender la luz. Es más, me dejo un dedo del pie cuando es de día con cualquier objeto que se encuentre a su alcance, ergo, soy igual de torpe a plena luz del día que en la más absoluta oscuridad, ergo, la torpeza es algo intrínseco a mi persona. Pero me encanta ser intuitivo, aunque a veces la intuición me meta en unos líos tremendos y los demás no me entiendan. En realidad creo que eso le pasa a todo el mundo.
Es normal.
Me preguntan el porqué de mis decisiones, o de mis relaciones, o de cómo percibo la realidad y yo no puedo explicarles los motivos. Simplemente lo intuyo, y es cuando trato de dar explicaciones lógicas a mis opiniones, basadas en intuiciones, cuando sueno incoherente.
Pero muchas veces ni me molesto. Simplemente digo: “Intuición. No preguntes”.
Y provoco la inevitable sonrisa escéptica de quien me cuestiona.

Están ciegos.

¿Vosotros estáis ciegos?


EL KANKA "Ciego" (de Albert Pla) en L'Astrolabi Barcelona

sábado, 16 de octubre de 2010

...And You'd Better Use Some SAT Adjectives (copy / paste :)




Hot girl: Hmmm, that's a synecdochical headline.
Hot boyfriend: What does "synecdochical" mean?
Hot girl: Well, synecdoche is a figure of speech where a part of something is used to stand for the whole of it, or where the whole of something is used to stand for a part of it. So, in that newspaper that guy is reading, when they say, "Detroit uses bailout money," they really are talking about the automobile industry, not all of Detroit. They're using all of Detroit to refer to a major part of Detroit's economy. Synecdoche. They use this in newspapers all the time, come to think of it.
Hot boyfriend, smiling but clearly no longer following her: Girl, look at that vocabulary! You're so smart.
Hot girl, flatly: Yes, yes, I'm very smart. Now shut up about that and tell me how pretty I am.

  --6 Train

Overheard by: someone with different priorities


Descubierto en http://www.overheadinnewyork.com

viernes, 15 de octubre de 2010

El sitio de mi recreo

Hoy no tengo hada que contar, real o imaginario.
Únicamente quería compartir una canción.
Ha venido a mi cabeza al susurrar un nombre.

martes, 12 de octubre de 2010

El temporal



Hemos montado un puzzle.

Hemos jugado al ajedrez.

Le he cortado el pelo.

Me ha rascado el cogote.

Hemos visto dos películas.

Hemos dibujado con los ojos cerrados.

Hemos hecho rosquillas.

Y luego unas pizzas.

lunes, 11 de octubre de 2010

Su cena


El suelo era de madera vieja.
Se notaba que era vieja porque los listones tenían las imperfecciones que tiene cualquier piel con el paso de los años. Era una madera pintada muchas veces de negro brillante. Debía de ser así porque los agujeros de los clavos que sujetan el entarimado ya no parecían orificios de mampostería sino pequeños huecos como los que quedan en una cama vacía después de un largo sueño entre sábanas negras.
Guardando la trasera del pequeño escenario, un telón de fondo de un rojo tan vivo que parecía palpitar como sangre sobre un lienzo de terciopelo.
Dos candelabros dorados con velas blancas cansadas de llorar vigilaban como cabezas de medusa la silla solitaria que permanecía en el centro del escenario iluminada por un único foco cenital, que describía con el humo de cigarros sobados un tenue haz fantasmal.
Apenas empezó a sonar “Harlem nocturne” se impuso un silencio sudoroso entre la concurrencia que miraba hechizada cómo una pierna interminable asomaba tras aquella bambalina, roja como el telón de fondo y ribeteada con filigranas doradas. A esa larga pierna de malla negra, calzada con zapatos de aguja rojo Ferrari y lazo negro, la siguió un brazo enfundado hasta casi llegar al hombro por un guante negro sin dedos para que destacasen las uñas púrpura sobre la pálida piel de seda de las manos que agarraban con fuerza la tela bermeja que aún ocultaba el resto del cuerpo. Como si cogiese impulso para salir a escena de un salto.
Pero la tenaza se aflojó, deslizándose hacia abajo acompañando a los suaves y sensuales movimientos con los que la princesa vampira se abrió paso a golpe de cadera hasta la silla de raso.
La sala entera tragó saliva y apuró los vasos mientras luchaba por no parpadear. No quería perder detalle de cómo aquel delicioso cuerpo diseñado para el placer deslizaba por sus hombros una boa de pluma marfil que había reposado sobre el respaldo de la silla hasta que ella entró.
Llevaba el pelo, negro sobre negro, recogido en un moño alto enlazado de cualquier manera con cinta roja y algunos mechones ondulados caían rebeldes sobre el cuello y hombros desnudos. Las pestañas eternas acunaban unos enormes ojos marrones que recorrían las mesas con calma depredadora. Observaban insolentes cada una de las almas que llenaban la sala mientras el cuerpo encorsetado en rojo y negro trazaba serpenteos imposibles, dirigidos por unos senos desnudos, de pezones brunos y redondos.
Llegó su mirada a mi mesa y como un cazador que pacientemente esperaba a ver salir la presa desde su escondrijo, sonrió deleitándose, imaginando cómo y donde iba a desangrar a su víctima de aquella noche.
Desparramó, sin importarle el destrozo, todo el erotismo que cabía en aquel cuerpo perfecto sobre el oscuro suelo del escenario. Todas las personas del patio embozado, hombres y mujeres, con deseo y celo a partes iguales, asistíamos embelesados al despliegue de danza y seducción con el que aquella mujer estaba embriagándonos sin ningún tipo de rubor. Pero su mirada insistía en desnudarme a mí por dentro.
Era como si todo su cuerpo flotase en una nube de etérea sexualidad alrededor de aquella cara en la que unos labios carmesí dibujaban una sonrisa burlonamente erótica mientras me miraba fijamente bajo el largo flequillo azabache.
No se desprendió de ninguna de las pieles de seda y látex que la cubrían durante los aproximadamente dos minutos y medio que duraba su hipnosis burlesque, pero la caída de ojos con la que parecía decirme “hasta dentro de un rato” mientras desaparecía del escenario, me hizo ver claramente que yo iba a ser su cena aquella noche.

domingo, 10 de octubre de 2010

Crónica de una muerte anunciada

  


“…Sobre todo, nunca me pareció legítimo que la vida se sirviera de tantas casualidades prohibidas a la literatura, para que se cumpliera sin tropiezos una muerte tan anunciada.”



“…cuando supo por fin en el último instante que los hermanos Vicario lo estaban esperando para matarlo, su reacción no fue de pánico, como tanto se ha dicho, sino que fue más bien el desconcierto de la inocencia.”

sábado, 9 de octubre de 2010

Despicable me

Después de pasar un buen rato con la excelente animación y música de “Gru, mi villano favorito” (“Despicable me”), salgo del cine con la sensación de que los artistas de Pixar siguen a años luz del resto.
“Toy Story” ha ido dejando el listón muy alto a la competencia en cada una de sus entregas, y la tercera de la saga posiblemente lo haya hecho incluso con las películas que saldrán de la misma Pixar en los próximos años, así que, ya ni hablemos de la competencia.
“Rapunzel” (“Tangled”) tiene muy buena pinta, pero será difícil que supere lo que parece insuperable a corto plazo: El pelotazo de “Toy Story 3”.
“Gru” tiene muchos momentos de carcajada (breve) y de ternura (las tres niñas son para comérselas), pero demasiados lapsos de inactividad (relativa), y los “minions” no sé… son graciosillos, pero no transmiten ni la mitad que cualquier secundario de Pixar como los operarios de “Monstruos s.a.” o los muñecos Marcianos de “Toy Story”.
Había leído en una crítica que la película tenía un enfoque “TimBurtniano” y que Gru, como personaje, se asemejaba muchísimo a Jack en “Pesadilla antes de Navidad”, pero el único parecido que yo les he visto es en la estética del propio Gru (la bufanda rallada y las ojeras son iconos Burton) y de la casa donde vive, porque los leitmotiv de los dos personajes son muy dispares, lo que me hace dudar de la rigurosidad de algunos críticos de cine pues el resto de la película se acerca más a los ambientes y diseños sesenteros de “Los Increíbles”. Tal vez la animación no sea el campo de batalla de estos críticos, pero oye, como los tienen en nómina, pues ala, lo mismo pa un roto que pa un descosío.
Me ha acompañado en la sala una buena amiga cinéfila (una auténtica enciclopedia andante) y mi hijo de diez años, y me quedo con la cara de este durante gran parte de la película. Impasible. No tenía palomitas y aún así no se ha mordido las uñas ni una sola vez. Sólo se ha reído en un par de ocasiones y creo que eso lo dice todo. Con “Kung-Fu Panda” y “Cómo entrenar a tu dragón”, dos películas magníficas (por salir un poco de mi divinizada Pixar) le faltaban dedos en las manos y apenas parpadeaba.









Creo que “Gru, mi villano favorito”, a pesar del magnífico trabajo en animación y elección de banda sonora (me ha encantado el primer tema "Dispicable me" presentándonos al personaje caminando por la ciudad), no está a la altura de los tiempos que corren en animación, aunque debo decir que le ha sabido sacar partido al 3D.
Podría equipararse a "Chiken Little" (paradójicamente de Pixar): Está bien pero no mata.

jueves, 7 de octubre de 2010

Rubato















You will remember when this is blown over,

and everythings all by the way,

when I grow older,

I will be there at your side,

to remind you how I still love you,

I still love you.

I still love you.

martes, 5 de octubre de 2010

Pequeños desastres que acechan al girar la esquina


—No está bien eso que haces.

—¿El qué?

—En fin, en realidad creo que haces lo correcto, pero no me gusta que seas tú quien lo haga. No sé, resulta extraño. No parece propio de ti.

—¿De qué me estás hablando?

—Aplastar así al pobre animal. Me parece cruel.

—Es una mantis y tiene el abdomen espachurrado porque algo o alguien, queriendo o sin querer, la ha aplastado. Yo sólo la he mirado de cerca porque me encantan los ojos de las mantis.

—¡Y la has aplastado con tu botaza!

—He terminado con su sufrimiento.

—No lo sé. Sólo digo que no parece propio de ti.

—¿Propio de mí...?   Vale, ¿qué se supone que debería haber hecho? ¿llevarla al veterinario en una caja de zapatos con agujeritos en la tapa para que pueda respirar... con el abdomen que NO tiene?

—¿Si fuese mi Bitxu habrías hecho lo mismo?

—En las mismas circunstancias, probablemente.

—No puedo creer lo que estoy oyendo. ¿me lo estás diciendo en serio?

—¡Pero si sólo movía una antena y era un reflejo del sistema nervioso!

—Eres un cabrón insensible... ¡es un ser vivo!

—Mujer… vivo, lo que se dice “vivo”…

—Mira, me voy a casa. No me llames luego que me iré pronto a dormir.

—¿¡Qué!? Pero, pero, pero… si íbamos a…

No me encuentro bien. Me has puesto enferma.

—Tu ya vienes enferma de serie.

Adéu.

—Y todo por un bicho muerto. Esta tía está fatal.

domingo, 3 de octubre de 2010

El sesazos

Hoy estaba hablando con una amiga e inesperadamente, y al hilo de algo que ella me explicaba, le he espetado: ¡sesazos!

...Sesazos.

...

Era una palabra que sólo le he escuchado decir a mi abuelo.
A nadie más.
Y resulta que la tengo interiorizada. Inserida, como diría una amiga.
Sesazos...
¿Analizamos?

RAE
Seso (del  lat. sensus, sentido, percepción) s. m.
1. Cerebro, masa encefálica contenida en el cráneo. Se usa también en pl.
2. Cerebro de una vaca u otro animal cuando se destina al consumo. Se usa
    más en pl.
3. Sensatez, juicio.
Loc. Calentarse (o devanarse) uno los sesos fam. Meditar mucho sobre
        una cosa.
        Perder el seso fam. Volverse loco.
        Tener a alguien sorbido el seso o sorberle el seso fam. Tenerle muy
         enamorado o muy obsesionado hasta llegar dominarle.
Sin. Sesera, sesada, cordura, cabeza.

Por otra parte, sesudo significa prudente, sensato, inteligente, listo, concienzudo, cerebral y, en sentido irónico, sabihondo.
Sesazos no viene recogido.

Sin embargo, mi abuelo la empleaba cuando nos poníamos cabezotas con alguna cuestión. La entonaba, además, estirando la "o" de una manera muy divertida, pero con muy mala hostia. Como si al hacerlo, su voz te estubiese advirtiendo que se le teminaba la paciencia. En mi caso, eso me animaba a seguir discutiendo. Me quejo mucho, pero en realidad se conoce que me va la marcha.
Mi abuelo era una fuente de palabras desconocidas que nunca supe apreciar. Cuando era pequeño me decía que yo tenía que ser más raposo. Y como no le preguntaba qué significaba, me sonreia y se daba la razón para sus adentros asintiendo con acabeza. Hoy ha vuelto a mi mente después de ser yo mismo el que pronunciase una de sus joyas sin tan siquiera pensarlo. Le echo de menos.
Él sí que era un sesazos.
Y un jumento.

Obligat



He preparat un esmorzar colossal. Suc de taronja acabat d'exprimir, perfectament colat. La meva tassa negra, souvenir d'Arizona, amb llet ben freda i Nesquik, i tres llesques de pa de pagés. Una amb mantega i melmelada de préssec, una altra amb pernil cuit i una altra amb “omelette” d'espàrrecs, aquestes dues últimes untades amb tomàquet, oli d'oliva i sal. I galetes. Moltes galetes d'aquestes que creen argamassa si les menges soles i deixen estucada la tassa si les dissols en llet. Digestive, es diuen.
Bon appétit!

sábado, 2 de octubre de 2010

Juan Francisco Casas / Challenge BIC

BIC naranja escribe fino, BIC cristal escribe normal… pero si aparte de escribir se os ocurre algo un poco más creativo que hacer con sus bolis (¡silencio, mentes sucias!), no os perdáis el desafío que BIC dispara desde su Web. Pero ya os aviso: si echáis un vistazo veréis que el listón está muuuuuuuuy alto… y como muestra de lo que podríais encontrar si cometéis la osadía de participar, os recomiendo visitar la web del artista jienense Juan Francisco Casas, uno de esos seres a los que la definición de artista se les queda pequeña. No es para que desistais o para desmoralizaros. Es para que babeemos todos.

          ...¿Alguien se anima?

viernes, 1 de octubre de 2010

Adam Hughes


Ilustración para la revista Playboy

El genio

Turno hoy para mi ídolo número uno desde hace años. Mr. Adam Hughes. Lo bueno de tener a este caballero como ídolo, es que su obra sigue evolucionando en cada nueva portada. Sus Pin-up insultantemente sensuales, de curvas perturbadoras y erótica mirada, flotan a centímetros del papel gracias a la gran maestría en los escorzos y dominio del color, así como los juegos de luces y sombras con que los dota este gran tipo de 43 años nacido en Riverside, New Jersey.
En una ocasión y debido a sus espectaculares escorzos y enfoques imposibles, fue objeto de una investigación por parte de expertos fotógrafos que analizaron una serie de ilustraciones del artista para despejar dudas sobre si los escorzos eran dibujados de cabeza o usando lentes especiales con un modelo fotográfico. 
De hecho, el artista nunca ha escondido que ha utilizado modelos femeninas para algunas de sus portadas, sobretodo en la etapa Wonder Woman, pero quedó demostrado que las ilustraciones en entredicho estaban limpias, sin trampa ni cartón. Por supuesto, su limpieza queda más que demostrada tan sólo viéndole dibujar a pelo en las convenciones y ferias a las que acude como autor invitado.  Una vez tuve el honor de conocerle e intercambiar alguna opinión sobre mis ilustraciones, pero la condescendencia del maestro y su excesiva amabilidad, propia de los artistas americanos, intentando aparentar que no tenía prisa cuando en realidad estaba deseando escapar de mí, hizo que no me tomase demasiado en serio sus cumplidos. La conversación fue breve porque se trataba de un asalto por mi parte aprovechando un descuido de su séquito mientras se dirigían al restaurante. Fue una situación bastante cómica, la verdad, pero yo estaba realmente emocionado. Mi buen amigo y artista Daniel Castelló fue más lejos el año siguiente en un encuentro similar, y le regaló una caricatura del autor, que él mismo había realizado en el viaje a Barcelona, saltándose la cola de admiradores que esperaban pacientes durante horas a que el maestro les dedicase un "dibujo rápido”. Sí, horas. Hughes dedica mucho tiempo en elaborar sus ilustraciones, de ahí que no acepte trabajos en series mensuales y se dedique casi exclusivamente a las portadas que, a pesar de sí ser mensuales, gestiona con bastante antelación. 
007
Hace años, al descubrir el trabajo de Hughes me dije que no pararía hasta dibujar mejor que él. Era ya una osadía en si misma, pues por aquel entonces yo empezaba con el Photoshop y mi ratón. Pero lo es más si tenemos en cuenta que él tampoco deja de mejorar año tras año. Es decir, que la meta se antoja inalcanzable. Pero pronto nos veremos las caras, Adam. Bueno, puede que no tan pronto...
Tú, de momento, sigue deleitándonos con maravillas como estas.
Lara Croft
  
Catwoman


Rose & Thorn

                       Para ver más en su página web, Just say AH!


jueves, 30 de septiembre de 2010

Extraño


He entrado en casa, y no sé por qué razón hoy me parecía extrañamente grande. O puede que yo me notase más pequeño. Esta mañana olvidé abrir las ventanas y subir las persianas al irme. Probablemente habría olvidado mis pantalones si no hubiese tropezado con ellos en el pasillo al salir de la ducha. Aún arrastraba un sueño espeso mientras bajaba las escaleras.
Con todo atrancado y a oscuras, el silencio que me ha dado la bienvenida era hostil. Como si la casa me advirtiese de que estaba muy bien sin mi presencia, que mi llegada sólo servía para perturbar su calma y que sería mejor que me largase o algo malo iba a sucederme.
He decidido quedarme, no encender ninguna luz y hacerme ciego y mudo.
No quería fastidiar, pero me he sentido terriblemente solo. Sentía que necesitaba a alguien a quien saludar a mi llegada. Darle un beso cálido y un abrazo, interrumpiendo lo que fuera que estuviese haciendo al menos durante cinco minutos. Porque me he sentido muy pequeño y necesitaba que me abrazasen. Sentía que si abrazaba a alguien recuperaría mi tamaño natural, como si ese abrazo fuese una metáfora del pastel con la nota “cómeme” de Alicia. Me he preparado una taza de leche fría con Nesquik, pero seguía sintiéndome igual. La recurrente pócima no había funcionado.
El silencio y la penumbra seguían recordándome lo pequeño que era. Aún así no he subido las persianas. He pegado la nariz al cristal de la ventana de la cocina y cerrando un ojo he intentado mirar por uno de los agujeros de la persiana para ver si el mar seguía estando ahí.
Sí. Todo permanecía en su sitio; el mar, las palmeras, los coches, los viejecitos, los perros paseando a sus dueños, todo estaba donde lo había dejado antes de entrar en casa. Podía estar tranquilo. Pero no lo estaba.
Me he regodeado en mi melancolía. Me he deleitado con el escozor ácido de mi parpadeo. Ha sido un día “corriente” pero no sé muy bien por qué, al entrar en casa y caminar en ella a oscuras y sin hacer nada, tenía ganas de llorar. No estaba triste. Sólo tenía ganas de llorar. Y he optado por la ducha. He cerrado la puerta para no molestar al resto de la casa y la repentina conspiración de sus paredes, y bajo el agua caliente he dejado que las lágrimas se perdiesen por el desagüe mezcladas con Moussel. No me he secado. He salido del baño chorreando entre una nube de vapor y he ido a abrir todas las ventanas y persianas dejando un divertido y peligroso dibujo de agua en el suelo. Tom Jones a todo volumen acompañando mi baile absurdo me ha recordado que pronto llega mi turno de organizar una cena con los amigos en casa y, obviamente, lo ridículo que resulta cualquier tío no habitual en la portada de “Men’s Health” bailando desnudo en medio del salón. Me río. El techo de mi piso está de nuevo a la distancia correcta.

Tom Jones & Stereophonics - Mama told me not to come.mp3


...

lunes, 27 de septiembre de 2010

No suspicious mind.

¿Sabes? Tengo un dolor de cabeza que me está destrozando la tarde. Un día abstracto que, encima, aún está por terminar. He intentado remediarlo pero estoy seguro de que si me tomo algo más acabaré dando hombrazos por las peligrosas aristas de mi piso, y no está uno para más cardenales.

…tarareo…

Joder, llevo exactamente veinticuatro horas y dos minutos con una melodía metida en la cabeza, aunque estoy casi seguro de que el dolor no se debe a ello. Sólo enlazaba cabezas. En realidad es una de mis canciones favoritas, aunque eso no significa una mierda porque, por suerte, tengo muchas canciones favoritas. De ahí lo de “una de...”.
Pero ayer llegó a mis oídos en un momento, digamos que, inadecuado, y se quedó conmigo como una acompañante cruel y tenaz, silenciosa para los demás oídos.
Elvis pretendía una interpetación sutilmente distinta a la que yo, dadas mis circunstancias, le doy (encima, ayer "ella" me regaló su confianza de nuevo con un gesto, aparentemente, superfluo), pero soy “sensible” al noventa y cinco por ciento de la letra, y a demás la canción me encanta, así que empecé a tararearla. Y seguí tarareándola cuando ya había dejado de sonar. Y después la tarareaba mentalmente. Durante hora y horas.
Y ahí sigue. Incluso esta noche me ha quitado horas de sueño acompañando al insoportable tic-tac del reloj del comedor.
Hay veces en que, por mucho que intente distraerme, por más que me empeñe escuchando otras canciones, vuelve de nuevo a mi cabeza en cuanto bajo la guardia. Incluso ahora está sonando, y han pasado veinticuatro horas y tres minutos desde nuestro último encuentro. No, no tardo un minuto en escribir todo esto, pero tú sí en leerlo.
Que alguien me rompa algo en la testa, por favor.

...tarareo...

Tal vez, y retomando el tema de mi jaqueca, el dolor se deba a que intento introducir demasiada información en mi cabeza, como el hambriento ante una mesa repleta de suculentos manjares. O puede que…
No. No lo creo. Tengo un acceso lamentable a mi propia memoria. Por eso no doy para más en mis conversaciones. Porque no recuerdo datos. Pero eso no excluye la posibilidad de que sí esté almacenando demasiada información, aunque luego sea incapaz de acceder a ella con facilidad, y necesite que alguien me ayude. A veces me siento un poco como el joven Keanu Reeves en "Johnny Mnemonic".


En fin, empiezo a dudar del dicho de “el saber no ocupa lugar”.
Dime que NO estoy divagando...
¿Estoy divagando?
Gelocatil, Espidifen, y turno ahora para una deliciosa Aspirina que, a demás, se puede masticar. Mmmmmmm…

...tarareo...    Elvis Presley-Suspicious minds.mp3

A ver si dibujo pronto algo decente.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Lo que se queda

Hoy no he hecho una colada que bebería haber hecho. No he dibujado algo que debería haber dibujado, y he dibujado algo que no debería dibujar. He comido algo que no debería haber comido. He visto una película que no debía haber visto. Debería haberla visto hace mucho tiempo. He escrito palabras que no debería haber escrito. He callado algo que debería haber dicho. No he visto una cara que debería haber visto. He perdido algo que no debía haber perdido. He hecho muchas cosas y muchas cosas he dejado de hacer.
No voy a beber algo que debería beber. (risas)
Voy a soñar algo que no debería soñar.



  The Rolling Stones-You can't always get what you want.mp3




jueves, 23 de septiembre de 2010

Arthur de Pins

Sigo con artistas franceses. Hoy turno para Arthur de Pins. Alguien que me da mucha rabia. Le tengo una envidia muy insana. Con su estilo tan personal y un gran dominio de la anatomía logra que sus personajes, totalmente desproporcionados, caricaturescos pero con un lenguaje corporal perfecto, parezcan reales. Desde el cariño, Artie ¡qué asco das! Deleitaos.




    

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sandrine Estrade Boulet

Borges lo dijo bien claro: "El arte no puede enseñarse, se puede enseñar el amor al arte"
Merece toda atención la interesante obra (por lo aparentemente simple que es) de esta artista francesa, que ilustra sobre fotografía.
                                   Fisgoneado en  PUÑO LINKS

Autumn



Melody Gardot-Worrisome heart.mp3

Tengo una de esas heridas que no quieren cerrarse nunca. De las que dejan una cicatriz a la vista de cualquiera. Son de esas heridas que haciendo cualquier cosa se abren de nuevo cuando menos lo esperas. No sangran pero escuecen una barbaridad. Como esos pequeños cortes entre dos dedos con una hoja de papel, o una caída tonta al subir la compra por las escaleras. Una de esas heridas que te recuerdan la cantidad de pequeños golpes que recibimos cada día, porque curiosa e inevitablemente todos los topetazos van directos ahí. A la herida. Y tú te dices que, estadísticamente, eso no es posible. Recibimos multitud de coscorrones cada día aunque, por suerte, no nos damos ni cuenta. Después nos sorprendemos con un nuevo cardenal y nos preguntamos “¿cuándo cojones me he hecho yo esto?”.
Mi abuela me decía que no me quitase la postilla de una herida (un vicio que tengo, aunque duela) porque si no, me iba a quedar señal. El caso es que hay heridas que dejan cicatriz y otras que no, indistintamente. Es curioso. No sé a qué se debe. Tal vez a la alimentación, o al humor, o a la luna, o a la estación del año… no sé. Esta madrugada comienza el otoño. Me gusta el otoño. Los olores, los colores, la playa desierta, los caminos embarrados… En otoño todavía me apetece sentarme en una terraza a tomar un café, una tarde de sol tibio, para después ver una película tumbado en el sofá, tapado con la primera manta del curso que todavía no huele a . Seguro que cuando saque esa manta, la del otoño pasado, la herida volverá a abrirse.  

sábado, 18 de septiembre de 2010

El almuerzo

He escrito un micro-relato para participar en el concurso de Micro-relatos del "Hoy por hoy" de la SER. A ver qué pasa.

El almuerzo

¡Y dio otro bocado! No pensaba dejar nada. Casi en estado de shock, no podían creer lo que estaban viendo. Lloraban y gritaban desesperados pidiendo ayuda, preguntándose dónde estaba la profesora que, desgraciadamente, se había desmayado al darse cuenta de lo que estaba haciendo Marcos. Gritos y más gritos le suplicaban que no siguiera avanzando, que no era como en las películas de dibujos animados. Todos enmudecieron cuando vieron al magnífico oso ponerse en pie, ladeando la cabeza preguntándose por qué habían adelantado la hora del almuerzo aquel día. Y era de los que no dejan nada en el plato.

Fan

Joder.
Desde mi última mudanza tengo tres cajas colmadas de cómics, juegos y revistas, y no sé qué demonios hacer con ellas. Antes tenían un rinconcito muy mono donde se encontraban a gusto, a la vista de todo visitante, pero ahora… no encuentran su lugar.
Yo me digo que no quiero redecorar mi piso de cualquier manera y quiero que cada cosa esté en su lugar y en su momento, sin forzar los escasos metros cuadrados de los que dispongo. Pero creo que sólo es una excusa para no reintroducir según qué cosas. Más que nada porque hace ya más de medio año que me mudé.
Damn it!! Me avergüenzo de mí mismo. He condenado a Akira, Spiderman, Han Solo, Kusanagi, Los Vengadores (¡Dios, Los Vengadores!) a permanecer en una triste caja de cartón de "recambios Bosch". Me siento fatal. Con lo que yo he sido, y lo que ellos han sido para mí.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Batir el cobre

Corta/pega:

Según el Diccionario, batir el cobre una persona significa "intentar alguna cosa con mucha viveza y empeño". Y batirse el cobre tiene el doble significado de "trabajar mucho" y de "disputar con mucho acaloramiento".
Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana, escribe: "Batir el cobre es hacer mucho ruido y trabajar con solicitud en algún negocio, porque los que labran cobre suelen estar sobre una pieza, martillando tres y cuatro juntos, guardando el compás de los golpes".
En el Comentario al "Cuento de Cuentos" de Quevedo de Seijas Patiño, dice: "Bátese el cobre con fuerza y a golpes continuados y vivos, y así la expresión batir el cobre equivale a tratar un negocio con viveza y empeño, con calor y constancia".
...

El que algo quiere...


jueves, 9 de septiembre de 2010

Su sonrisa

En una ciudad como Barcelona puedes contemplar muchas cosas sugestivas. Incluso cuando transitas a diario por el mismo sitio, soportando el tedioso tráfico y todas las personas que deambulan por sus calles inmersas en diversos quehaceres y pensamientos. Tráfico denso, para variar, desde que me encuentro el primer vehiculo casi parado a la altura del Museu de Cera hasta el Licèu. Me detengo detrás de varios coches en un semáforo en rojo. Una chica, que no me parece excesivamente bella, casi en blanco y negro, pero que por algún motivo llama mi atención, se dispone a cruzar entre mi coche y el de delante cargada con una mochila de campaña llena hasta los topes. De pronto se detiene porque el coche que me precede reanuda la marcha tras ver el semáforo verde e intuye que yo voy a hacer lo mismo. Se detiene porque no quiere que la atropelle. Chica lista. Pero amablemente decido no arrancar y dejar que ella cruce primero. Comprende y cruza pero no mira al coche. Me mira a mí. Fijamente. Y su rostro empieza a cambiar a cada paso que da. Una media sonrisa va dibujándose en su rostro y ahora sí parece excesivamente bella. Pero cuando se encuentra justo ante mí… ¡muero!

Zooey Deschanel
…me dedica la sonrisa más hermosa que recuerdo haber visto en toda mi vida. Una sonrisa generosa, radiante, noble, candorosa.
Inmovilizado por el golpe, le devuelvo la gracia y no sé qué es lo que mi rostro refleja, pero no puede ser nada más, y nada menos, que el reflejo involuntario de lo que mis ojos captan en sus facciones. Yo no soy yo: soy su sonrisa.
No deja de mirarme mientras se pierde entre la multitud con su sonrisa escondiéndose ya tras su hombro.
Son escasamente seis segundos, o tal vez sean seis meses, suficientes para enamorarme de una sonrisa que no volveré a ver jamás. Una extraña, que recompensa mi deferencia con la más hermosa sonrisa del mundo, y se pierde para siempre. Una sonrisa, que algunos conocen y disfrutan a lo largo de su existencia, pero que ha bastado para hacer que mi día haya sido magnífico, tras haberme maldecido durante veinte minutos, eso sí, por no haber parado el tráfico allí mismo ignorando al resto de seres a los que tampoco volveré a ver jamás y haberme detenido a hablar con ella. Con su sonrisa.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Cama mojada

En los últimos tiempos, no sé si debido a la falta de sueño, tengo una serie de sueños recurrentes. De hecho, parece que no sueño con nada más que con esas tres cosas o al menos no las recuerdo. Lo cierto es que no son sueños nuevos ya que ocasionalmente aparecían mientras dormía, como cualquier otro sueño. Pero ahora se repiten, alternándose entre ellos, como monologuistas que aguardan su turno entre bastidores durante una función de sábado noche, y parece que no pueda soñar con otra cosa que no sea eso. Y con estos tres tipos de sueños he descubierto, o perfeccionado, dos nuevas habilidades: Una, tomar consciencia de que es un sueño mientras lo estoy teniendo y despertarme interrumpiéndolo a mi antojo si no me gusta lo que sueño, y dos, volver a retomar el hilo de un sueño tras despertarme momentáneamente (“uy uy, ¿qué me ha despertado? Ah, nada, el ruido de un coche. Vuelvo a dormir”).

El primer tipo de sueños últimamente recurrentes es que puedo respirar bajo el agua. Ya lo había soñado en alguna ocasión anteriormente, pero ahora se repite mucho. Siempre en entornos distintos pero el fondo siempre es el mismo. Que puedo respirar, reír, hablar, incluso caminar bajo el agua. Es extraño ¿verdad? Al principio es una sensación de pánico, pero luego, cuando descubro que puedo respirar agua, que no muero ahogado como todo el mundo sabe que ocurriría en la vida real, resulta fascinante. Como en la película “Highlander” o “Abyss”. Me gusta mucho despertarme y recordar esos sueños durante el resto del día. Tengo la sensación de haber tenido una experiencia extraordinaria, como haber hecho parapente en el Gran cañón del Colorado o un viaje espacial en órbita alrededor de la Tierra.
Lo bueno es que, como son sueños recurrentes, vuelvo a tener esa sensación al cabo de unos días cuando menos me lo espero.

El segundo tipo de sueños creo que es más extraño que el primero. Son sueños sexuales. O eróticos, como queráis llamarlos. Y digo extraño por lo recurrente, lo reiterado de esos sueños. Siempre con personas que conozco y sin gran alarde de variación en las posturas, los argumentos, ni peligrosidad física. Sólo sexo.
Varían, eso sí, los entornos, y las personas. Incluso los géneros de esas personas. Pero siempre son personas conocidas. Con algunas de ellas no puedo comentar nada por razones obvias, aunque personalmente me encantaría hacerlo. Pero con otras sí que lo he compartido y me parece muy sano haberlo hecho. Hablar con alguien sobre un sueño erótico que has tenido con ella o él como compañera/o es algo que refuerza más una amistad, por la complicidad que supone hacerlo. Lo que molesta un poco son las poluciones. Cuando tienes sueños eróticos de vez en cuando pues mira, hace gracia haber mojado las sábanas, porque estos sueños son agradables de tener de vez en cuando y la polución es una rúbrica graciosa al final de fiesta cuando te despiertas. Como las serpentinas y las latas de cerveza en la plaza del pueblo, tras un concierto donde te los has pasado genial, cuando todo el mundo se ha ido. Pero cuando esos sueños son reiterativos sí, son bienvenidos, pero encontrarte cubierto de corrida cada dos por tres es engorroso. Estos sueños, por supuesto y a pesar de las poluciones, nunca los interrumpo.

El tercer tipo de sueños suele atacar en las primeras horas de sueño. Son más bien pesadillas, pues me despierto temblando, cubierto de sudor y normalmente gimiendo o gritando, porque estos sí que los interrumpo, y la única forma de interrumpirlos que conozco es intentar hacer movimientos bruscos y/o gritar. Forzar un movimiento o un grito real mientras estás dormido sabiendo que es un sueño es extremadamente difícil. Intentas gritar pero sientes que de tu garganta no sale sonido alguno. Intentas abrir los ojos pero sólo lo haces a medias y consigues una imagen distorsionada, una mezcla entre lo que sueñas y el lugar donde te encuentras dormido. Y eso provoca más pánico todavía, porque aunque sabes que es un sueño, sientes verdadero terror ante lo que sucede en él (“sí, sí, sé que sólo es una peli, pero me estoy cagando de miedo”).

Estas pesadillas suelen tratar sobre fenómenos paranormales que suceden en mi casa. No suceden en realidad, sólo en mis pesadillas. Ojos en la oscuridad al fondo del pasillo, luces que están encendidas momentos después de haberlas apagado yo, objetos que se mueven, presencias en la oscuridad de mi habitación voces o pasos que se dirigen a mi cama, o incluso alguien que se mete en mi cama y me acaricia la espalda… podríais pensar que esto último tiene relación con los sueños eróticos, pero ya os digo yo que no.
Cuando me despierto de uno de estos sueños (voluntariamente), intento permanecer despierto durante un rato y así desvelarme, porque si no lo hago corro el riesgo de que continúe el sueño cuando me duerma de nuevo.
Estos son los tres tipos de sueños que tengo desde hace un par de meses. No recuerdo soñar nada distinto. Es extraño.
O no sueño, o sueño alguna de estas tres cosas."

He entregado ya las ilustraciones del primer libro del proyecto que me tenía ocupado en los últimos meses. Hasta que me llegue el manuscrito del segundo libro tendré un poco de tiempo para dibujar alguna cosa nueva y colgarla en el blog para que la veáis, y dormir un poco más y, con un poco de suerte, variar un poco mi repertorio de sueños. Bueno, los sexuales pueden quedarse. Incluso con poluciones.

Vík.